Laudato si

Nuestro propio cuerpo, está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento, y su agua nos vivifica y restaura.

Las cuatro velas

Las cuatro velas se quemaban lentamente. En el ambiente había tal silencio que se podía oír el diálogo que mantenían.

El misterio de la Eucaristía

“El comienzo de la fe, es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor, como los antiguos marineros, las estrellas”.