Reflexión Mariana
Todos los que creen en su poder misericordioso, desde el sacerdote hasta el más humilde de los creyentes, y en él, han hallado abrigo en sus orfandades, y consuelo en sus pesares y aflicciones.
Todos los que creen en su poder misericordioso, desde el sacerdote hasta el más humilde de los creyentes, y en él, han hallado abrigo en sus orfandades, y consuelo en sus pesares y aflicciones.
Existe un museo que recoge 15 pruebas sobre la existencia del purgatorio.
Se nos recuerda que hoy cada uno de nosotros, en Jesús resucitado, es "templo de Dios", porque el Espíritu mismo habita en cada uno de nosotros.
El amor no puede ser solo pronunciado, debe demostrarse con hechos.
Jesús, María y José, nos muestran, con su propia personalidad, lo que es obedecer al Padre.
La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos, que es completamente distinta del castigo de los condenados.