¿Cómo agradar a Dios?
Llevar a Dios ante nuestros ojos, es mirar con los ojos de Dios.
Llevar a Dios ante nuestros ojos, es mirar con los ojos de Dios.
El P. Claret, a primera vista llamado a ser un misionero popular, tuvo una misión extraordinaria en la Iglesia por sus dones extraordinarios del Espíritu.
Juan Pablo II, cuando era un joven sacerdote en su Polonia natal, realizaba viajes regulares a la naturaleza, tanto para renovarse personalmente.
Nosotros vamos de paseo por esta vida, en ocasiones nos sentimos muy cansados y pensamos que no podemos seguir adelante.
Cuando rezamos el Santo Rosario y contemplamos los misterios de gozo, de dolor y de gloria, revivimos los hitos más importantes y significativos de la historia de la salvación, y recorremos las diversas etapas de la vida y misión de Cristo.
La Hora Santa, es como un ámbito privilegiado para estar con el Señor y escucharlo.