Cuidar la creación: una respuesta de fe
Cuidar la creación también es vivir la fe.
Cuidar la creación también es vivir la fe.
La pregunta más importante no es ¿hasta dónde podemos llegar?, sino ¿para qué queremos llegar tan lejos?
Antes de señalar, aprendamos a escuchar; antes de juzgar, aprendamos a acompañar.
En el Magníficat, ella convierte lo que ha escuchado en oración, alabanza y esperanza.
Para San Antonio María Claret, la Palabra de Dios no era para quedarse en un estante, ¡sino para ponerse en camino!
La Biblia nos ayuda a escuchar su voz; la Eucaristía nos lleva a encontrarnos con Él.