Día 31 – Ser todo para todos
Llegamos al último paso de este Camino Misionero con San Antonio María Claret.
Llegamos al último paso de este Camino Misionero con San Antonio María Claret.
San Antonio María Claret encontró en la obediencia la fuente de su santidad y la fuerza para cumplir su misión.
San Antonio María Claret comprendió que el silencio fortalece la fe, aclara la mente y enciende el corazón para la misión.
San Antonio María Claret abrazó la Cruz con valentía, entendiendo que en ella se revela la fuerza del misionero.
San Antonio María Claret caminó con la certeza de que Dios provee todo lo que el misionero necesita: fuerza, esperanza y amor.
San Antonio María Claret soñaba con una Iglesia que llegara a todos los rincones, llevando el Evangelio con alegría.