“No tengan miedo a los que matan el cuerpo”. Mt 10, 26-33
Dios cuida de cada detalle de nuestra vida y nos llama a ser testigos valientes del Evangelio.
Dios cuida de cada detalle de nuestra vida y nos llama a ser testigos valientes del Evangelio.
¿Existe el papá perfecto?
¿Y si la verdadera grandeza estuviera en servir?
¿Y si las avispas te dieran una lección de fe?
¿Y si tu mejor obra no fuera un cuadro, sino una vida transformada?
¿Hasta dónde llegarías por anunciar a Jesús?