Día 4 - Amar a todos
El misionero no ama por conveniencia, sino porque ha sido amado primero por Dios.
El misionero no ama por conveniencia, sino porque ha sido amado primero por Dios.
Cada palabra dirigida a Dios es luz que guía nuestros pasos en la misión.
Dios nos llama a la santidad en la vida cotidiana: en lo que hacemos, en cómo amamos y servimos.
Amar a Dios en lo pequeño, vivir con confianza y sembrar amor en lo cotidiano.
Hoy iniciamos el Camino Misionero de 31 días con San Antonio María Claret.
Descubre cómo el amor a la Escritura puede transformar tu corazón.