Llamados a conectar y sostener
¿Y si la verdadera conexión no fuera el internet… sino el corazón?
¿Y si la verdadera conexión no fuera el internet… sino el corazón?
A veces sentimos que Dios llega tarde, pero en el Evangelio de Juan descubrimos que Jesús nunca llega tarde, llega para dar VIDA.
En un mundo que quiere todo rápido, Dios nos enseña el valor de esperar con esperanza.
La Cuaresma no es un camino solitario. Jesús camina contigo, con tu familia y con cada historia que llevas en el corazón.
San José nos enseña que compartir el pan también es compartir la vida.
A veces sonreímos mientras el corazón sigue herido, pero Jesús no quiere solo cubrir nuestras heridas, quiere sanarlas.