Abrir los oídos

San Agustín descubrió a Dios en un sencillo “Toma y lee”… y así su vida cambió.

Limpiar el corazón

El Adviento es ese momento especial para ordenar lo que llevamos dentro, no para vernos “perfectos”, sino para recibir a Dios con paz.

Despertar el deseo

El Adviento comienza con un llamado suave: “Despierta, que Jesús quiere nacer de nuevo en tu vida.”