San Antonio María Claret (oración)
Fue de pequeño de cuerpo, pero de Espíritu grande.
Fue de pequeño de cuerpo, pero de Espíritu grande.
De nadie más se ha dicho lo que el ángel pronunció a María: "llena de gracia".
María nos enseña a cuidar de la vida, siempre.
"..como uno de sus fines principales, entre todas mis intenciones, el hacer amar a María, Madre de Dios,..."
La Iglesia, venerando con cariño a estos pequeños, ha tratado de entender el misterio de su muerte: aún no hablaban y ya confesaron a Cristo. Dieron testimonio de Él; no con sus palabras, sino con su sangre. Ellos fueron sin saberlo, los primeros mártires.
Juan, hijo de Zebedeo y de Salomé, hermano de Santiago, fue capaz de plasmar con exquisitas imágenes literarias los sublimes pensamientos de Dios.